3ª Entrega Dimensión más allá…

«El Potencial Real»

Audio Intro

Si se quiere penetrar en los planos superiores hace falta desarrollar el potencial interior, porque los cinco sentidos no alcanzan para estas dimensiones, no son capaces de percibir la materia más sutil.

Hasta que el ser humano no haya desarrollado esta potencialidad que pueda ponerle en contacto con las regiones y entidades más elevadas, podemos afirmar sin miedo a equivocarnos que no sabrá ‘gran cosa’, seguirá completamente dominado por las impresiones obtenidas de sus cinco sentidos, que si bien maravillosos, insuficientes para alcanzar el potencial real del que todos disponemos. Hasta que no hayamos desarrollado la ‘totalidad’ de nuestro potencial, podremos hablar, escribir, explicar, criticar, juzgar, pero seguiremos conociendo sólo una parte de la realidad.

Si queremos conocer toda la realidad hace falta que nos ejercitemos en despertar otras facultades que siempre hemos poseído, pero que permanecen dormidas a la espera de ser utilizadas. Esto no es ciencia ficción, no son palabras ‘huecas’… esta es una realidad posible y al alcance de cualquiera que tenga la dedicación suficiente, la motivación y curiosidad necesaria para despertar ese potencial que todos, absolutamente todos los seres humanos disponemos por herencia divina.

«Hasta que no hayamos desarrollado la ‘totalidad’ de nuestro potencial, sólo conoceremos una parte de la realidad».

Somos parte del ‘Todo’, y como tales, en nuestro interior están ya depositadas las semillas de la divinidad, solo tenemos que aprender a regarlas y hacerlas florecer. A esa forma de ‘regarlas’ se le suele denominar ‘el método’. La tradición esotérica explica, que en una época lejana cuando el ser humano todavía no había tomado la posesión total del cuerpo físico vivía continuamente desdoblado fuera de ese cuerpo.

A medida que su espíritu empezó a descender progresivamente a la materia desarrolló las facultades, o sea, los cinco sentidos que le permitieron trabajar esta materia al tiempo que dejaba que se debilitasen sus facultades superiores. Pero eso no significa que las haya perdido, todavía las posee.

«Si queremos conocer toda la realidad hace falta que nos ejercitemos en despertar otras facultades que siempre hemos poseído, pero que permanecen dormidas a la espera de ser utilizadas».

Cuentan las leyendas de algunas de esas tradiciones esotéricas que en aquella época los humanos hablaban con los espíritus de la naturaleza y con las almas de los difuntos, se encontraban con ellos, se comunicaban, y cuando morían, ni ellos mismos sabían si estaban vivos o muertos. El mundo invisible, el mundo de los espíritus era para ellos real, flotaban en la atmósfera como si fueran inmateriales y sólo de vez en cuando entraban en sus cuerpos físicos. En estas condiciones no estaban preparados en modo alguno para trabajar en la materia.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.